Qué es el contenido mínimo viable para traducir una página web

Conoce qué es el contenido mínimo viable para traducir una página web, aquel que resulta fundamental en un proceso de internacionalización.

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Internacionalización Marketing de contenidos Traducción PYMEs

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A la hora de comenzar con una estrategia de internacionalización, una de las primeras acciones que muchas empresas afrontan es traducir una página web. En muchos de los proyectos de expansión, surge la cuestión de si es necesaria la traducción completa de todos los contenidos online o si basta, al menos inicialmente, con disponer de una parte traducida del contenido. Y en este caso, cuáles son las secciones que se deben priorizar.

No tener claro qué traducir de nuestra página web puede ocasionar retrasos de lanzamiento que se pueden evitar si se conoce cuál es el contenido mínimo a traducir para poder lanzar un producto siguiendo una estrategia de expansión rentable y rápida. Pero, ¿qué es el contenido mínimo viable para traducir una página web?

¿Qué es el contenido mínimo viable?

El conocido empresario y blogger estadounidense Eric Ries definió, en su libro The Lean Startup, el producto mínimo viable (MVP, según sus siglas en inglés) como “una solución funcional que contiene la menor cantidad de funciones que puede, al mismo tiempo, proporcionar valor a los usuarios”. Este enfoque utilizado por el autor se ha convertido en una estrategia clave por muchas empresas a la hora de desarrollar nuevos productos.

El concepto MVP permite dar forma al producto mientras la empresa se retroalimenta de las reacciones que tienen los clientes ante él. Con los comentarios obtenidos de los usuarios tras la primera versión del MVP, el producto se va depurando en un ciclo de mejora continua, según lo que el mercado necesita realmente.

Este enfoque secuencial del MVP, se ha popularizado entre muchos profesionales del marketing, que lo utilizan para gestionar su contenido. Por lo tanto, podemos definir el contenido mínimo viable (MVC, según sus siglas en inglés) como el conjunto de contenido más pequeño que proporciona una experiencia de valor a los usuarios. A medida que se van obteniendo respuestas sobre esta base mínima, se pueden incorporar las mejoras y contenidos que los usuarios van requiriendo.

Utilidad del MVC para traducir una página web

El proceso que se inicia con el MVC ofrece tres ventajas al traducir una página web para un nuevo público:

  1. Obliga a definir y entregar propuestas de valor claras al cliente.
  2. Anima a involucrar a los usuarios en el proceso, lo que facilita construir relaciones con ellos más tempranas.
  3. Permite probar los contenidos con seguridad y de forma rentable.

De este modo, al principio ofrecemos a nuestra audiencia el contenido esencial que garantiza una primera toma de contacto positiva con los clientes. Además, traducir una selección del contenido, en vez de su totalidad, es más asequible y resulta práctico a nivel comercial, pues nos permite ser más ágiles frente a la competencia. Y si al realizar una traducción seleccionada no se obtienen los resultados esperados, la inversión habrá sido menor que si traducir la página en su totalidad.

El MVC de tu negocio

La definición del contenido mínimo viable para cada empresa es única. Depende de sus contenidos y de su audiencia. Para encontrar el MVC de tu negocio, puedes comenzar preguntándote cuál es el objetivo de los usuarios que visitan tu web y, en base a la respuesta, qué contenido puedes ofrecerles para lograr lo que buscan.

Un ejemplo ilustrativo es el de usuarios que llegan a una página web de comercio electrónico. Si su objetivo es adquirir un producto del catálogo, debemos facilitarle el proceso de compra. Esto significa que como mínimo las funciones claves de navegación, descripción de productos y los flujos de pago deben estar traducidos a su idioma.

Hay que considerar, eso sí, que el contenido mínimo viable debe cumplir con una serie de obligaciones, tanto normativas como estratégicas, dependiendo del país de destino. Por ejemplo, en muchos países es obligatorio ofrecer información comprensible acerca de la política de privacidad de datos o de la política de devoluciones y otros términos y condiciones.

Siempre y cuando los elementos del contenido mínimo viable sean elegidos con sentido común, podemos probar distintas hipótesis. Si, por ejemplo, pensamos que nuestros clientes necesitan testimonios de otros clientes traducidos a su idioma para ayudarlos en su decisión de compra, debemos ser ágiles a la hora de incorporar este elemento en nuestro MVC.

Gestionar el MVC que has puesto en marcha

Al traducir una página web, una estrategia basada en el MVC al principio es, como hemos visto, muy eficiente. Podemos optimizar nuestro presupuesto de traducción teniendo claro qué es esencial comunicar en el idioma del público objetivo.

Pero no hay que olvidar aquel contenido que no pasó el primer corte. Mostrar una página web con secciones no traducidas no da buena impresión. Una solución es no mostrar estas páginas temporalmente, hasta que se necesiten. En el momento en que el feedback de los clientes sugiera que deben estar presentes, se puede comenzar con la traducción consiguiente.

Si la respuesta de los clientes ante las nuevas incorporaciones en contenido es positiva y resulta rentable, se puede emplear una estrategia de traducción gradual hasta conseguir tener todos los contenidos comerciales online.

Gestionar de forma inteligente el contenido de tu página web consiste en utilizar opciones ágiles, precisas y asequibles para traducir una página web.

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