¿Dónde encontrar la inversión para tu startup?

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¿Quieres lanzar tu startup? ¿Necesitas financiación pero no sabes por dónde empezar a buscar? Seguramente, sabrás que existen aceleradoras de grandes empresas que invierten en los lanzamientos de nuevas PYMES y que los bancos comienzan a conceder créditos pero ¿qué es el crowdfunding?, ¿y si pido subvenciones?, ¿cómo busco Business angels? No entres en pánico. En este artículo te vamos a explicar paso a paso todas las posibilidades que tienes para lanzar tu negocio.

Existe una idea general de que cualquier startup necesita inversión desde el momento en el que nace la idea. Por supuesto según las necesidades hay casos en los que así ocurre, pero dedicarse a la búsqueda de la financiación puede tener lugar cuando el proyecto ya ha arrancado o incluso lleva un pequeño tramo ya recorrido. No debe olvidarse, considerar también las ayudas internacionales que provienen de la UE. Para ello, es vital invertir en traducciones profesionales para que puedas presentar tus materiales de presentación en el idioma oportuno y que el inversor no tenga dudas sobre tu idea o proyecto. Pero vamos paso a paso:

  • Consolidación de la idea y modelo de negocio: Tienes una idea. Medítala y mira de cerca lo que implica llevarla a cabo. Estudia a tu competencia y redacta un plan de negocio. Mira con detalle quiénes serán tus clientes potenciales, qué herramientas vas a utilizar para llegar a ellos, de qué manera les monetizas, etc. Una vez que todo esto esté bien claro el siguiente paso sería llevarlo al mercado.

  • Friends, Fools &Family: Esta fórmula es todo un clásico. Nuestro entorno cercano nos puede ayudar a identificar cual es el mejor modelo producto-mercado. Así será más fácil descubrir y validar los clientes y el ajuste del producto a sus necesidades. Para ello, una de las mejores técnicas es la que utiliza el Producto Mínimo Viable (MVP en inglés). Se trata básicamente de fijarnos en lo que el cliente cambiaría del producto y aplicarlo. Si funciona, seguiríamos aplicando el cambio y si no, volvemos a empezar. Solo un cambio, no varios a la vez. Así es más fácil conseguir un producto o servicio redondo. Para empezar a implementar este modelo de negocio es recomendable fijarnos en nuestro entorno. Este tipo de implementaciones se pueden realizar con unos pocos miles de euros o incluso menos. Las “3F” (Friends, fools & family) podrán aportar además un poco de capital con el que empezar a validar este modelo para llegar a perfeccionar el producto o servicio. Gracias a este proceso en el futuro daremos a posteriores inversores una prueba de nuestra confianza total en nuestro proyecto.

  • Validación en el mercado: Solo existe una manera de comprobar que todo lo que hemos imaginado sobre nuestro proyecto funciona; llevarlo directamente al mercado. Ver si genera ventas y por lo tanto, beneficios. Si así sucede, nuestro modelo de negocio ya es real y podemos tener mayores credenciales para encontrar financiación entre Business angels o inversores privados en un futuro más o menos cercano. No es lo mismo hablarle de una idea de un proyecto que de un negocio que ya opera en el mercado y da resultados. Los Business angels suelen escuchar solamente a quienes han arrancado ya sus motores para invertir en ellos. Ya tienes la idea, el estudio de mercado, incluso el plan de negocio o Business plan pero te falta el empuje económico porque de ganas e ilusión vas sobrado. En principio lo primero que se te ocurre es ir al banco. Pero no quieres correr riesgos y tu proyecto para ellos significa arriesgar demasiado. La situación económica de estos últimos años les ha hecho acobardarse y dejar de apostar por proyectos que no han arrancado aún. Objetivamente para ellos lo que rodea a tu proyecto es toda una incógnita. No existe la conciencia de la necesidad de apostar por nuevos negocios.

¿Qué posibilidades de inversión tiene mi start up?

Tras la visita al banco y la posterior negativa de éste aparecen diferentes alternativas: la búsqueda de un inversor, pedir subvenciones, pedir dinero a gente cercana, préstamos participativos y aceleradoras de startups.

  • Inversor: Si nuestro negocio demuestra unas proyecciones financieras sólidas la búsqueda de un inversor no suele ser mala idea. Sin embargo, hay pocos inversores en general. Y entre los que hay, pocos invierten en ideas. Al menos piden que el proyecto esté prototipado o que el modelo de negocio al menos esté validado. Pero puede suceder que demos con un inversor interesado en nuestro negocio. Cuando esto sucede hay que tener muy claro nuestro discurso. Y si tiene que ser en otro idioma no podemos traducir nuestro proyecto de cualquier manera. Siempre ha de ser con traducciones profesionales que hagan que traducir inglés español por ejemplo, resulte rápido y sencillo gracias a plataformas de traducción humana en internet y así tu proyecto lo vendas fuera de manera clara y perfecta. Por otro lado hay que intentar defender que una buena parte de la empresa se quede en nuestro poder, cosa complicada. Para ello, la valoración de la compañía será necesariamente muy baja, por lo que cualquier aporte de capital implica que el inversor se quedará gran parte de la empresa.

  • Subvención: Pedir subvenciones puede ser una tarea muy ardua que te quite tiempo para centrarte en tu objetivo primordial: la construcción de tu empresa y la búsqueda de tus clientes. Es un proceso burocrático que implica rellenar muchos impresos y decenas de documentos que luego en realidad no resultan tan útiles, ya que algunos son meros trámites con una importancia discutible. Aprender el funcionamiento de este sistema no es sencillo ya que tiene muchas ramas dependiendo de si eres mujer u hombre, mayor o menor de 35, de ésta o aquélla comunidad autónoma, etc.

  • Pedir dinero a familia y amigos: El concepto de este tipo de financiación es muy subjetivo. Depende del tipo de negocio que tengas en mente. Si el modelo del mismo responde con buenas cifras ¿qué mejor que hacer ganar dinero a tu gente cercana en lugar de a cualquier inversor desconocido? Si estás convencido del mismo y confías en que va dar beneficios a unos y otros y va, en definitiva; a mejorar vuestra calidad de vida, no hay duda. Sin embargo con esa actitud se debe llamar a muchas más puertas. En todos los negocios existe el riesgo de fracasar. La diferencia está en el miedo que este riesgo suponga y el grado de confianza que expongas a la hora de vender tu proyecto. Si no te comunicas y expresas tus ideas con seguridad ni con familia, amigos, bancos ni inversores funcionará. Eso tenlo claro. Si no te lo crees tú, nadie se lo creerá.

  • Crowdfunding: Una manera de financiación ya conocida por muchos. Cada vez aparecen más plataformas que ofrecen este tipo de financiación. Kickstarter es la más famosa. En España existen Lanzanos o seedQUICK. Es una manera interesante de financiación además de ofrecer la posibilidad indirecta de encontrar también futuros clientes a los que llamar la atención con el proyecto. A través de estas plataformas, puedes probar el interés entre sus miembros y además ofrecer visibilidad mediática para tu proyecto.

  • Préstamos participativos: De manera nacional o regional existen diferentes entidades que ofrecen préstamos muy parecidos a los de la banca pero con condiciones verdaderamente interesantes, ya que están creados para ayudar a crear empresas y apoyar ideas desde cero. ENISA es una de estas entidades, muy conocida a nivel nacional. En la Comunidad Valenciana por ejemplo existe IVF . Se pierde tiempo en los trámites para llegar a la concesión de uno de estos préstamos pero merece la pena hoy en día.

  • Aceleradoras o incubadoras de empresas: las grandes empresas han fundado en estos últimos años sus propias financieras, también llamadas aceleradoras, que además ofrecen servicios de asesoramiento y formación para que muchas empresas jóvenes cumplan sus objetivos con éxito. Algunos nombres de referencia en Europa son: Wayra (la aceleradora de Telefónica), Grupo Intercom, Yuzz e Impact Accelerator . La diferencia entre incubadoras y aceleradoras es que las primeras optan por crear proyectos propios en lugar de impulsar proyectos que ya han sido iniciados por emprendedores. No dejes que la falta de financiación paralice la creación de tu startup , si tu idea es buena : la financiación vendrá sola.

Fuentes:

¿Dónde, cuándo y cómo buscar inversión para mi startup?

Las quince mejores incubadoras y aceleradoras de España